La Universidad de Granada acogió el acto de adhesión de la organización agraria y ganadera en defensa de los valores sociales, ambientales, culturales y económicos de las infraestructuras hidráulicas históricas
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Andalucía (UPA-Andalucía), junto con su representación en Granada, ha firmado este jueves 16 de abril el manifiesto de la Declaración de Granada por el reconocimiento y la defensa de los regadíos históricos y tradicionales.
El acto en el Hospital Real, sede del Rectorado de la Universidad de Granada, pone de relieve el compromiso de esta organización del sector agrario andaluz, en representación de pequeños y medianos agricultores y ganaderos de explotaciones familiares en España, con la preservación de estos sistemas sostenibles esenciales para el patrimonio cultural, ambiental, social y económico.
La ceremonia de firma se ha celebrado en el contexto de las actividades vinculadas al sector y supone la adhesión de UPA Andalucía a este documento pionero, aprobado el 13 de diciembre de 2025 durante el I Encuentro de Comunidades de Regantes Históricas y Tradicionales de España, organizado por el Laboratorio de Arqueología Biocultural (MEMOLab) de la Universidad de Granada, en colaboración de las asociaciones de comunidades de regantes históricas y tradicionales de Andalucía, Extremadura y Alto Tormes.
El evento congregó a más de 120 representantes de comunidades de diversas regiones (Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, La Rioja, Aragón, Valencia, Murcia, Baleares, Canarias…) y acordó tanto la aprobación de este manifiesto como la creación de una asociación de ámbito nacional pionera en defensa de los valores sociales, culturales, ambientales y económicos de estas infraestructuras hidráulicas.
El documento destaca los valores multifuncionales de los regadíos tradicionales y subraya la urgencia de su protección legal frente a amenazas derivadas de la intensificación, industrialización y tecnificación agraria. Estos procesos están provocando la pérdida de gran parte de sus valores sociales, ambientales, culturales y económicos, creando numerosos impactos negativos en el territorio, como la sobreexplotación de acuíferos, la pérdida de biodiversidad y el riesgo para la viabilidad de las pequeñas explotaciones, favoreciendo la concentración del suelo y del agua en pocas manos.
El manifiesto establece diez principios fundamentales sobre los regadíos históricos y tradicionales:
Este acto coincide con la reciente constitución a nivel nacional de la Asociación de Regadíos Históricos y Tradicionales de España (ARTHE) y se enmarca en las acciones de promoción y unión de las comunidades de regantes históricas y tradicionales que desarrolla el proyecto FORTALECE, orientado al fortalecimiento integral de la bioeconomía forestal en las sierras del sureste peninsular, con apoyo de la Fundación Biodiversidad, cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).