Las acequias de careo son uno de los sistemas tradicionales de gestión del agua más singulares de Sierra Nevada y desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas de alta montaña. Más allá de su función histórica para favorecer la infiltración del agua de deshielo y recargar los acuíferos, estas infraestructuras crean condiciones de humedad que sostienen una elevada diversidad de especies vegetales y contribuyen a aumentar la resiliencia del territorio frente al cambio climático.
Con el objetivo de conocer y cuantificar científicamente estos beneficios, el proyecto FORTALECE está desarrollando un estudio sobre la biodiversidad vegetal asociada a distintos ecosistemas de las sierras del sureste español.
Durante los meses de junio y julio, un equipo integrado por Francisco B. Navarro, investigador del IFAPA Granada, y María Noelia Jiménez y Juan Lorite, del Departamento de Botánica de la Universidad de Granada, ha llevado a cabo una campaña de inventarios florísticos en el macizo de Sierra Nevada, centrada en las acequias de careo y en parcelas de control situadas en ecosistemas de piornal.
La campaña ha abarcado cinco localidades, en las que se han evaluado 30 parcelas pareadas: 15 asociadas a acequias de careo y 15 parcelas de control en piornal, lo que permitirá comparar de forma rigurosa la influencia de estos sistemas tradicionales sobre la composición y riqueza de la vegetación.
Los trabajos de campo continuarán durante el otoño con la toma de muestras de suelo, cuyo análisis permitirá relacionar las características edáficas con la biodiversidad observada y comprender mejor los procesos ecológicos asociados al funcionamiento de las acequias de careo.
Los resultados de esta investigación contribuirán a generar conocimiento científico sobre el valor ambiental de estas infraestructuras hidráulicas tradicionales y aportarán evidencias para respaldar su conservación y restauración como herramientas clave para la adaptación al cambio climático, la gestión sostenible del agua y la protección de la biodiversidad en los ecosistemas de alta montaña de Sierra Nevada.
Esta acción forma parte del proyecto FORTALECE, que trabaja para impulsar soluciones basadas en la naturaleza y promover una gestión forestal y territorial capaz de aumentar la resiliencia de las sierras del sureste peninsular frente a los efectos del cambio global.