Dentro de las actividades de campo organizadas durante las jornadas de lanzamiento del proyecto FORTALECE, los participantes realizaron una visita guiada a la Acequia de los Molinos, en el municipio de Siles, acompañados por miembros de la Comunidad de Regantes de Ero Concejo del Arroyo de los Molinos y sus Fuentes y personal investigador de MEMOLab-Universidad de Granada.
La actividad permitió conocer uno de los sistemas históricos de regadío mejor conservados de la Sierra de Segura, una infraestructura hidráulica que durante generaciones ha permitido gestionar el agua de forma colectiva y sostenible, contribuyendo al desarrollo agrícola, ambiental y social del territorio.
La visita, organizada por Estefanía Fernández de MEMOLab, comenzó junto al antiguo molino asociado al sistema hidráulico, donde los asistentes pudieron observar el paso de la acequia y contemplar uno de los paisajes más característicos de la comarca: la transición entre las zonas agrícolas tradicionales y los bosques que dominan las montañas de la Sierra de Segura. Este punto permitió reflexionar sobre cómo el agua ha sido históricamente el elemento que ha articulado la ocupación humana del territorio, generando espacios productivos, asentamientos y paisajes culturales estrechamente vinculados a la gestión comunitaria de los recursos naturales.
Posteriormente, el recorrido continuó en el entorno de la Peña del Olivar, un enclave de gran valor ecológico situado a pocos kilómetros de Siles. Desde el área recreativa, los participantes siguieron el curso del Arroyo de los Molinos, origen del sistema de riego tradicional que alimenta la acequia y sustenta los aprovechamientos agrícolas asociados.
La visita estuvo guiada por Paco Pacolmo, presidente de la Comunidad de Regantes de Ero Concejo del Arroyo de los Molinos y sus Fuentes, junto a varios comuneros, entre ellos Manuel Garrido, quienes compartieron con los asistentes su experiencia en la gestión cotidiana del sistema y explicaron el funcionamiento de una organización que ha mantenido viva esta infraestructura durante generaciones.

A lo largo del recorrido se puso de manifiesto que las acequias históricas son mucho más que simples canales de distribución de agua. Constituyen auténticos sistemas socioecológicos donde naturaleza y sociedad han evolucionado conjuntamente durante siglos. Gracias a la gestión comunitaria del agua, estos sistemas han contribuido a mantener la actividad agrícola, favorecer la infiltración y distribución de recursos hídricos, generar hábitats para numerosas especies y conservar una valiosa red de conocimientos tradicionales.
Los investigadores de MEMOLab-Universidad de Granada destacaron además el papel que desempeñan estas infraestructuras como herramientas de gobernanza local. La organización colectiva necesaria para su mantenimiento ha generado históricamente fuertes vínculos de cooperación entre vecinos, convirtiendo las comunidades de regantes en uno de los ejemplos más antiguos y exitosos de gestión participativa de los recursos naturales.
La acequia y su entorno ofrecen también importantes beneficios ambientales. El flujo continuo de agua favorece la presencia de una elevada diversidad de flora y fauna, creando pequeños corredores ecológicos que incrementan la biodiversidad del territorio. Estos espacios constituyen además refugios climáticos de gran valor en un contexto de creciente aridez asociado al cambio climático.
Durante la visita, los participantes pudieron comprobar cómo la conservación de este patrimonio hidráulico no solo permite preservar la memoria histórica de la comarca, sino que aporta soluciones de gran interés para afrontar retos actuales relacionados con la gestión del agua, la adaptación al cambio climático, la conservación de la biodiversidad y el mantenimiento de la actividad rural.
La actividad concluyó con una reflexión compartida por los asistentes: el futuro de muchos territorios de montaña pasa por combinar innovación y conocimiento tradicional. Precisamente esta filosofía inspira el proyecto FORTALECE, que apuesta por recuperar y poner en valor aquellos sistemas de gestión que han demostrado durante siglos su capacidad para generar paisajes resilientes, biodiversos y socialmente cohesionados.
La Acequia de los Molinos constituye hoy un magnífico ejemplo de cómo el agua, las personas y el territorio pueden seguir trabajando juntos para construir un futuro más sostenible para las sierras andaluzas.